El autoconocimiento es un arma psicológica muy poderosa que
nos hace avanzar y enfrentarnos a las limitaciones; es el acto de encontrarnos
a nosotros mismos y conocernos en profundidad, así como a nuestras emociones,
nuestros defectos y cualidades, nuestros problemas y el contexto en el que nos
hallamos. No se trata solo de ir almacenando información sobre el día a día,
sino de prestar atención a nuestro estado emocional y psicológico, así como a
nuestro contexto, para poder analizarlo todo a fondo y de manera holística.
¿Por qué es importante conocernos a nosotros
mismos?
El autoconocimiento es clave para sentirnos en paz con
nuestra propia realidad, para seguir creciendo y creando buenas relaciones a
nuestro alrededor. Conocernos a nosotros mismos nos aleja de las frustraciones
y el estado de decepción y hace más plenas nuestras vidas.
Aunque parece un concepto fácil, no lo es. Si preguntas a
alguien si se conoce a sí mismo, probablemente te dirá que sí; podría responder
algo como “soy una persona activa y alegre” o “me gustan cierto tipo de
comidas”, pero el autoconocimiento va mucho más allá de almacenar recuerdos y
conceptos que nos caracterizan, se trata más bien de llegar a un estado de
análisis profundo y autoaceptación. Es la búsqueda de nuestra verdadera
naturaleza, de nuestros deseos y emociones, que muchas veces quedan escondidos
bajo las expectativas de otras personas o situaciones con las que vivimos.
¿Por qué puede ser difícil conocernos a
nosotros mismos?
Como decíamos
antes, llegar al autoconocimiento no es tan fácil como pensamos. Aunque creemos
conocernos, a veces hacemos cosas que están en contra de lo que sentimos y
escondemos deseos y emociones para tratar de adaptarnos a lo que nos rodea.
Muchas veces, hacemos las cosas en nuestro día a día por
pura inercia, sin plantearnos por qué las hacemos. Otras veces actuamos por
impulso y esto hace mucho más difícil para nosotros poder llegar a ese punto de
autoconciencia, ya que no hacemos una reflexión profunda sobre nuestros actos.
Además, enfrentarnos a una visión de nosotros mismos que no
nos produce placer, puede ser duro y tendemos a resistirnos a ello. A veces
preferimos la calma que a corto plazo nos da el no afrontar una realidad que no
es acorde a nuestros ideales, antes que tomar los beneficios que a largo plazo
nos produciría este tipo de auto reflexión.
No es fácil enfrentarnos al temor que nos invade el saber
que algunas facetas de nuestra vida no se corresponden con lo que
verdaderamente somos y podemos tender a acomodarnos en la superficie. Esto no
es extraño en una sociedad que premia las apariencias y el éxito inmediato más
que la introspección y la estabilidad personal, lo cual, suele tener
consecuencias negativas, ya que hace que incluso aquellos que más éxito parecen
tener, en ocasiones no se sientan realmente felices.
Como podemos llegar al autoconocimiento
Llegar al autoconocimiento, como explicábamos, es una tarea
que requiere esfuerzo, tiempo y una gran motivación. Algunas prácticas que
pueden llevarnos a este estado de autoconciencia son trabajar la meditación, la
aceptación y la toma de responsabilidad. Hace falta un ejercicio consciente y
sostenido para poder reflexionar sobre quiénes somos y quiénes queremos ser.
Escribir sobre nuestro pasado, sobre cómo nos sentimos y qué esperamos del
futuro, puede ser también una gran herramienta de autoconocimiento.
Existen algunas preguntas que podemos hacernos para
guiarnos más fácilmente hacia el camino del autoconocimiento, como, por
ejemplo:
- · Cómo me siento con respecto a mi pasado
- ·
Cómo me siento en el presente
- ·
Cuáles son las cualidades que más me gustan de
mí
- ·
Cómo me siento junto a las personas que tengo
alrededor
- ·
Cómo suelo reaccionar ante el estrés
- ·
Cuáles son las cosas que más me decepcionan
- ·
En qué cosas siento que debería mejorar
- ·
Cuáles son las cosas que realmente me gustan y
me motivan
- ·
Qué es lo que espero en el futuro
- · Cómo me gustaría que fuera mi vida
Qué podría hacer o cambiar para que mi vida actual se
asemejara, de forma realista, a aquello que me gustaría vivir.
Estas y otras preguntas pueden ser claves como guías en la
reflexión sobre nosotros mismos, para poder avanzar y olvidar nuestras
limitaciones contextuales. Ya sea por escrito o a través de nuestra propia
habla interna, contestar a estas preguntas nos hará acercarnos un poco más al
autoconocimiento.
Cuando alguien se ha enfrentado a sus temores y ha llegado
al estado total de autoconocimiento, suele identificarse como una persona más
segura, capaz de crear cambios positivos en su vida, con menor tendencia a la
frustración y sentimientos asociados como la envidia o la ansiedad, así como
con mayor responsabilidad en sus acciones y mayor empatía por los demás.
Citando a Sócrates, el filósofo ateniense: “conócete a ti mismo”. Quizás ese es
el verdadero camino hacia la plenitud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario